Un seroma postquirúrgico paravertebral es una colección de líquido, encapsulada, que se forma en la proximidad de la zona de abordaje quirúrgico, a los pocos días de una intervención quirúrgica y suele manifestarse como un "bulto" debajo de la cicatriz o por una secreción serosa. Pueden aparecer al poco tiempo después de cualquier intervención quirúrgica, en las que la manipulación ha sido muy agresiva. Son bastante frecuentes en las intervenciones de la columna vertebral, en las que se practican laminectomías descompresivas y se colocan tornillos de artrodesis. Algunos seromas subcutáneos son descubiertos por el propio paciente que se palpa un "bulto" en la zona de la intervención pero, otras veces, pasan desapercibidos y sólo se detectan en una exploracion de Tomografía por Resonancia Magnética (TRM) de la columna. Contienen restos de degradación de la sangre (suero y detritus celulares) y, si no se infectan, se reabsorben lentamente y desaparecen por completo en algunas semanas o meses. El mayor problema diagnóstico que plantean es que pueden confundirse con un absceso o incluso una colección de liquido cefalorraquídeo. La TRM es la modalidad de elección para descubrirlos y controlarlos. Los seromas aparecen muy bien delimitados, encapsulados, y no producen inflamación de las partes blandas adyacentes.
(A lumbosacral seroma is an encapsulated fluid collection, which contains remnants of degradation of the blood (serum and cellular debris). It can be confused with a hematoma, an abscess, or even a collection of cerebrospinal fluid).
(A lumbosacral seroma is an encapsulated fluid collection, which contains remnants of degradation of the blood (serum and cellular debris). It can be confused with a hematoma, an abscess, or even a collection of cerebrospinal fluid).









