Algunas neoplasias producen diseminación metástasica en los huesos. En ocasiones provocan destrucción de la cortical y, por ese motivo, son facilmente detectables en las radiografías simples o en exploraciones más complejas de TC o TRM. Suelen manifestarse como lesiones osteolíticas u osteoblásticas. Hasta aquí todo parece bastante sencillo, pero en la práctica cotidiana, las cosas son más complicadas. Si nos centramos en los huesos del cráneo, hay bastantes enfermedades neoplásicas que tienen una especial predilección por la médula hematopoyética del díploe. Entre ellas podemos destacar las hematológicas como la leucemia; linfoproliferativas, en las que incluimos todo tipo de linfomas y el mieloma múltiple.
También suelen metastatizar otras neoplasias como las de la mama, del tracto gastrointestinal, y del parénquima pulmonar. Algunas de ellas producen infiltración de la médula hematopoyética y sustituyen el tejido adiposo por tejido tumoral, lo que produce una alteración en la composición de la médula ósea que puede ser detectada mediante Tomografía por Resonancia Magnética. Los cambios más llamativos suelen observarse en las vértebras, en la metáfisis de los huesos largos, en el díploe y en los hueso de la base craneal. Sin embargo en esta última localización, la infiltración difusa de la médula ósea puede pasar desapercibida cuando se realiza una exploración de de TC o TRM convencional, como se muestra en las siguientes imágenes (Figuras 1 y 3). Se podría realizar a todos los pacientes una Gammagrafía ósea o una Tomografía por Emisión de Positrones (TEP), pero nosotros proponemos una técnica rutinaria, fácil y barata la Resonacia Magnética Potenciada en Difusión Isotrópica.
(There are plenty of neoplastic diseases that have a special predilection for the hematopoietic marrow of the cranial diploe. Among them we can emphasize the hematologicals as leukemia, lymphoproliferative disorders, which include all types of lymphomas and multiple myeloma)
(There are plenty of neoplastic diseases that have a special predilection for the hematopoietic marrow of the cranial diploe. Among them we can emphasize the hematologicals as leukemia, lymphoproliferative disorders, which include all types of lymphomas and multiple myeloma)
FIGURA 1) Esta imagen FLAIR-T2 corresponde a una paciente de 80 años de edad que sufría una leucemia linfocitica crónica. Se le solicitó una exploración de TRM craneoencefálica para descartar diseminación leptomeníngea encefálica. El resultado fue negativo y tan sólo se apreciaron áreas de hiperseñal en la sustancia blanca que correspondían a focos de desmielinización.
(This FLAIR-T2 image corresponds to an 80 year old women, who suffered from chronic lymphocytic leukemia. A MRI scan was performed to rule out brain dissemination. The result was negative and only hypersignals areas were seen in the white matter, corresponding to foci of demyelination).
(This FLAIR-T2 image corresponds to an 80 year old women, who suffered from chronic lymphocytic leukemia. A MRI scan was performed to rule out brain dissemination. The result was negative and only hypersignals areas were seen in the white matter, corresponding to foci of demyelination).









