La osificación fisiológica de la hoz del cerebro, en la cisura interhemisférica frontal, es un hallazgo muy frecuente en las imágenes de Tomografía Computarizada craneoencefálica (Figura 1). Se observa en las personas mayores y su frecuencia ha aumentado porque también se ha producido, en los últimos veinte años, un incremento exponencial del número de exploraciones de TAC. Suele presentarse como una o varias imágenes hiperdensas, alargadas, de aspecto parecido al de una semilla de girasol o una alubia. Aunque se definen erróneamente como "calcificaciones de la hoz" no lo son.
Las calcificaciones distróficas intracraneales son depósitos de sales de calcio en tejido muerto, en cambio la osificación es una neoformación benigna, de etiología desconocida, que da lugar a un pequeño fragmento de hueso vivo. en la que se distinguen un núcleo central de hueso esponjoso contorneado por una lámina de hueso cortical.
El proceso fisiológico mediante el cual se forma este pequeño hueso en la hoz del cerebro es el mismo que el que tiene lugar en los huesos planos del esqueleto durante el periodo embrionario. Es una osificación intramembranosa. Se desconoce el mecanismo fisiológico que desencadena este mecanismo en una estructura anatómica, como la hoz del cerebro, que habitualmente no contiene tejido óseo.
Algunas de las células mesenquimatosas que forman las membranas de tejido conjuntivo de la hoz se convierten en osteoblastos que constituyen un núcleo de osificación alrededor del cual se va formando hueso. Posteriormente, los osteoblastos segregarán matriz ósea y fibrillas de colágeno. En una segunda fase la matriz ósea se calcificará formando los tabiques del hueso esponjoso. Las lagunas óseas se rellenarán de médula roja y tejido adiposo.
Las calcificaciones distróficas intracraneales son depósitos de sales de calcio en tejido muerto, en cambio la osificación es una neoformación benigna, de etiología desconocida, que da lugar a un pequeño fragmento de hueso vivo. en la que se distinguen un núcleo central de hueso esponjoso contorneado por una lámina de hueso cortical.
El proceso fisiológico mediante el cual se forma este pequeño hueso en la hoz del cerebro es el mismo que el que tiene lugar en los huesos planos del esqueleto durante el periodo embrionario. Es una osificación intramembranosa. Se desconoce el mecanismo fisiológico que desencadena este mecanismo en una estructura anatómica, como la hoz del cerebro, que habitualmente no contiene tejido óseo.
Algunas de las células mesenquimatosas que forman las membranas de tejido conjuntivo de la hoz se convierten en osteoblastos que constituyen un núcleo de osificación alrededor del cual se va formando hueso. Posteriormente, los osteoblastos segregarán matriz ósea y fibrillas de colágeno. En una segunda fase la matriz ósea se calcificará formando los tabiques del hueso esponjoso. Las lagunas óseas se rellenarán de médula roja y tejido adiposo.











