martes, 24 de noviembre de 2015

3) LIPOMAS INTRACRANEALES (Intracranial lipomas: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Noviembre 2015

Los lipomas intracraneales son tumores benignos, de origen congénito porque se forman durante el desarrollo embrionario. Se originan en pequeños restos de la meninge primitiva y por ese motivo pueden descubrirse a cualquier edad, en exploraciones de TC o IRM craneoencefálicas realizadas por otro motivo. En algunos casos, se asocian con malformaciones encefálicas. La mayoría son solitarios, aunque también se han descrito casos de lipomatosis cráneo-vertebral.

Desde el punto de vista histológico y, a diferencia de los quistes dermoides y epidermoides que contienen otro tipo de lípidos, los lipomas son conglomerados encapsulados de tejido adiposo (grasa), completamente normal. Aunque es un hallazgo raro, se descubren, con mayor frecuencia, en las regiones anatómicas de la línea media, cisura interhemisférica, cisura pericallosa, cisterna cuadrigeminal y en la tienda del cerebelo.

No se consideran verdaderas neoplasias sino cúmulos de grasa como la que se encuentra debajo de la piel. Según donde se localizan, el aspecto puede ser variable. En la cisura interhemisférica, son redondeados, como una pequeña gota (negra en TC y brillante en IRM) adherida a la hoz del cerebro. En las cisternas de los ángulos ponto-cerebelosos pueden ser muy grandes y comprimir las estructuras adyacentes. También son frecuentes en la cisura pericallosa, donde adquieren una morfología curvilínea, en forma de cayado, contorneando el rodete (esplenio) del cuerpo calloso. Los lipomas pequeños no producen ningún tipo de sintomatología clínica, en cambio, los de gran tamaño sí, dependiendo de las estructuras que comprimen.

Los lipomas intracraneales no se suelen extirpar quirúrgicamente porque su crecimiento es muy lento. A veces producen hidrocefalia por compresión de las vías de drenaje del líquido cefalorraquídeo. En estos casos es preferible colocar una válvula de derivación ventrículo-peritoneal que resecarlos.

En las siguientes imágenes de TC e IRM se aprecian algunos ejemplos de lipomas intracraneales y se describen sus principales características, desde el punto de vista del Diagnóstico por Imagen.    

FIGURA 1) Representación figurada de dos lipomas intracraneales, típicos por su localización: pericallosa y en la cisterna cuadrigeminal.
Key Words: Intracranial lipomas.

martes, 17 de noviembre de 2015

2) QUISTE DERMOIDE INTRACRANEAL (Intracranial Dermoid Cysts: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Noviembre 2015

Los quistes dermoides intracraneales se derivan del ectodermo embrionario, igual que los quistes epidermoides, de ahí que su composición histológica sea muy parecida y en algunos libros y trabajos científicos sean incluidos en el mismo apartado "quistes dermoides y epidermoides". Para los cirujanos no hay mucha diferencia entre unos y otros porque, en ambos casos, se encuentran con una lesión encapsulada que contiene un fluido oleoso de color marrón. Sin embargo las diferencias entre los quistes dermoides y los epidermoides son muy evidentes, en las imágenes de TC e IRM y, con la combinación de ambas modalidades, se puede obtener un diagnóstico preoperatorio preciso.

Quizá para el neurocirujano no tenga mucha importancia  si la lesión es un quiste dermoide o un epidermoide porque la técnica quirúrgica que tiene que aplicar va a ser la misma, pero para el paciente que los sufre sí que es muy importante, pues aunque ambos quistes son benignos, los epidermoides son muy agresivos: crecen mucho y de manera invasiva, comprimen las estructuras anatómicas contiguas y recidivan con mucha más frecuencia, porque es muy difícil extirparlos por completo. Por el contrario los quistes dermoides, son menos invasivos, y se desarrollan con lentitud, aunque es más habitual que se rompan y produzcan cuadros de irritación meníngea.

Desde el punto de vista histológico, decíamos que los epidermoides se originaban en los estratos de la epidermis y que por eso su contenido estaba formado por células escamosas, queratina procedente de estas células y cristales de colesterol. En cambio, los quistes dermoides se originan en las capas de la epidermis y de la dermis subyacente, por lo que contienen los tres principales componentes de los epidermoides, pero también otros, provenientes de los estratos de la dermis: abundante cantidad de lípidos de las células sebáceas, secreciones de las glandulas sudoríparas y folículos pilosos.

Atendiendo a su composición histológica y bioquímica, los quistes dermoides están formados por una cápsula gruesa de epitelio escamoso. En su interior se acumula un fluido viscoso, formado por material lipídico procedente de la queratina y de la secreción (sebo) de las glándulas sebáceas. No hay tejido adiposo (grasa) en el interior de estos quistes aunque los coeficientes de atenuación, medidos en las exploraciones de TC, sean parecidos a los de la grasa. Hay que tener en cuenta que la grasa es un lípido, pero no todos los lípidos son grasas, como sucede en este caso. En algunos quistes pueden encontrarse ovillos de pelo en su interior, derivados de los folículos pilosos. Conociendo la composición del quiste dermoide y la diferencia que existe con el epidermoide o los lipomas se pueden interpretar mejor los hallazgos que se descubren en las imágenes de TC e IRM. El protocolo de "rutina" se queda siempre incompleto con este tipo de lesiones. 

Los quistes dermoides también se rompen de manera espontánea, con más frecuencia que los epidermoides. Producen un cuadro de " meningitis lipoídea " por diseminación de múltiples gotas de contenido lipídico al líquido cefalorraquídeo. A veces, es la primera manifestación clínica que los delata.  Tanto el quiste como las gotitas lipídicas diseminadas por los surcos cerebrales, se descubren muy bien en una exploración de TC. Es un hallazgo casi patognomónico.

A continuación presentamos algunos casos de quistes dermoides destacando las diferencias que presentan con los epidermoides, desde el punto de vista del diagnóstico por Neuroimagen (TC e IRM).

FIGURA 1) Representación esquemática figurada de un quiste dermoide. En resumen, lo más importante con respecto a los quistes epidermoides es la gran cantidad de lípidos (cristales de colesterol y material sebáceo) que hay en su interior. Estos componentes determinarán el aspecto fotográfico de las imágenes de TC e IRM.  

Key Words: Intracranial Dermoid Cysts. CT. MRI.

jueves, 12 de noviembre de 2015

1) QUISTE EPIDERMOIDE INTRACRANEAL (Intracranial Epidermoid Cysts: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona Noviembre 2015

Los quistes epidermoides intracraneales, son quistes de inclusión que se originan a partir de restos embrionarios ectópicos del ectodermo, especialmente de la epidermis, que persisten dentro de la cavidad craneana, desde el momento en que se produce el cierre del tubo neural. Por ese motivo, se localizan en las estructuras anatómicas de la línea media: cisternas basales (optoquiasmática y pontocerebelosas) y con menos frecuencia en la cavidad de los ventrículos.

Atendiendo a su estructura histológica, están formados por una fina cápsula de epitelio escamoso, con tabicaciones que delimitan un conglomerado de quistes de tamaño variable (Figura 1). En el interior de estos quistes se acumulan tres componentes básicos: restos celulares producto de la descamación de las células de la capa córnea de las paredes del quiste, queratina liberada por la destrucción de las células descamadas y cristales de colesterol

El principal componente de los quistes epidermoides es la queratina, en cambio el porcentaje de lípidos (cristales de colesterol) es muy bajo en la mayoría de ellos, aunque la proporción es variable. Este detalle es muy importante de cara al diagnóstico por imagen, porque en esa proporción está la clave que permite distinguirlos de otro tipo de tumores intracraneales, como los quistes dermoides, en los que predomina el componente lipídico, o los lipomas. El predominio de uno u otro, queratina o colesterol, les confiere un aspecto distinto en las exploraciones de neuroimagen. Por eso, la TC como la IRM son las modalidades de diagnóstico más precisas por su capacidad para detectar, con exactitud, la existencia de material lipídico en una lesión. 






FIGURA 1) Representación esquemática figurada de un quiste epidermoide, formado a partir de células de la epidermis. Tiene una cápsula de tejido escamoso con tabicaciones internas que delimitan múltiples y pequeños quistes rellenos de keratina y cristales de colesterol.

FIGURA 2) El aspecto macroscópico superficial de un quiste epidermoide, cuando el cirujano accede a la cavidad intracraneal, recuerda, por su morfología y coloración, a la superficie de una coliflor.
Key Words: Intracranial epidermoid cysts. Epidermoid Cyst. CT. MRI. 

lunes, 9 de noviembre de 2015

TUMORES INTRACRANEALES CONGÉNITOS. (Congenital Intracranial Tumors: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Noviembre 2015.

Hay un tipo de lesiones intracraneales que plantean muchas dudas diagnósticas, desde el punto de vista de la TC e IRM porque  tienen un origen común o una composición histológica parecida: quistes epidermoides, quistes dermoides, lipomas y teratomas Este tipo de tumores se originan en la etapa embrionaria  y derivan de las células predominantes en una o varias  de las tres capas embrionarias: ectodermo, mesodermo y endodermo. Se desarrollan a partir de restos celulares neuroepiteliales que quedan atrapados en el interior del cráneo, en el momento del cierre del tubo neural. Este cierre se produce en una fase muy temprana de la embriogénesis, entre las tres y cinco semanas de gestación.

Al ser tumores congénitos, pueden descubrirse en niños pequeños aunque lo más habitual es que se detecten en personas jóvenes entre los 15 y 45 años. La mayoría crecen despacio por lo que sus manifestaciones clínicas dependen de las estructuras anatómicas que comprimen en su crecimiento. Son tumores avasculares. La Tomografía Computarizada(TC) y la Tomografía por Resonancia Magnética(IRM) resultan las modalidades de diagnóstico por excelencia. Tanto una como la otra, tienen una elevada sensibilidad para descubrir estos tumores y, en algunos casos conocer su composición histológica. Su sensibilidad y especificidad superan a las de otras técnicas recientes como la Tomografía por Emisión de Positrones (TEP)(PET) 

El origen común de estos tumores es la causa de que algunos sean confundidos entre sí, como los epidermoides y los dermoides. El neurocirujano que los extirpa suele describir "una lesión cistoidea de la que se extrae un fluido de aspecto oleoso y color marronáceo" bastante parecido en ambos casos. Los lipomas son inconfundibles y los teratomas son los más difíciles de etiquetar. Con la IRM se consigue un diagnóstico prequirúrgico equiparable al del patólogo, porque proporciona una morfología detallada del tumor, localización exacta y sobre todo la composición química, cunado se trata de quistes dermoides y lipomas.

A continuación presentamos un esquema figurado de los cuatro tipo de tumores mencionados.


FIGURA 1) Representación figurada de la morfología y composición de cuatro tipos de tumores congénitos intracraneales, bastante frecuentes.

1) EPIDERMOIDE: Aspecto mamelonado, multiquístico. Contiene restos descamados de epitelio escamoso, cúmulos de queratina y cristales de colesterol.

2) DERMOIDE: Más redondeado, encapsulado. Contiene restos descamados de epitelio escamoso, cúmulos de queratina y cristales de colesterol abundantes lípidos provenientes de glándulas sebáceas.

3) LIPOMA: Es una masa compacta y homogénea de tejido adiposo subcutáneo.

4) TERATOMA: Son los más variados. A veces multiquísticos y heterogéneos. 

Key Words: Congenital Intracranial Tumors.

lunes, 26 de octubre de 2015

PAPILEDEMA BILATERAL, SECUNDARIO A HIPERTENSIÓN INTRACRANEAL, PRODUCIDA POR VOLUMINOSAS CALCIFICACIONES DURALES (Papilledema Produced by Diffusse Dural Calcifications: CT Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015.

El edema de papila o papiledema es un término clínico utilizado en oftalmología para describir un aspecto anómalo de la papila que aparece prominente en la inspección ocular. Es un signo indirecto de varios trastornos oculares o intracraneales. El papiledema se descubre cuando el oftalmólogo inspecciona el fondo de ojo de una persona. Las causas que producen edema de la papila son múltiples y su significado incierto, porque en la mayoría de los casos sólo refleja un aumento de la presión intracraneal, presión que se transmite, a través del líquido cefalorraquídeo que rodea a los nervios ópticos, hasta la papila.

El edema de papila es solamente la punta del iceberg que esconde un proceso patológico retro-orbitario o intracraneal, producido por tumores, hematomas intracraneales, traumatismos, hidrocefalia, meningitis y cualquier otra situación patológica que produzca hipertensión intracraneal de forma aguda o crónica. La Tomografía Computarizada o la Tomografía por Resonancia Magnética son las modalidades de Neuroimagen que mejor ayudan al oftalmólogo a descifrar la incógnita que se oculta detrás de un papiledema bilateral.

FIGURA 1) En la radiografía lateral de cráneo (topograma) se aprecian múltiples focos radiopacos de localización incierta.
Key Words: Rare Diseases. Enfermedades raras.  Dural calcifications. Computed Tomography. Intracranial hypertension. Papilledema. 

jueves, 22 de octubre de 2015

LIPOMA SUBGALEAL FRONTAL (Subgaleal Lipoma: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015

El lipoma subgaleal es un tumor benigno, caracterizado por la proliferación de tejido adiposo, que se desarrolla entre el periostio del hueso y la galea aponeurótica que recubre la superficie ósea de la convexidad craneal. Es otra de las causas de consulta médica por "un bulto" en la cabeza.         

A la exploración física,  los lipomas subgaleales son de consistencia blanda y no se desplazan como los lipomas subcutáneos, porque la tensión ejercida por la galea los mantiene firmes al hueso subyacente. Desde el punto de vista del Diagnóstico por Imagen, tanto la TC como la IRM son las modalidades de elección, porque con cualquiera de ellas es posible apreciar con nitidez, el aspecto de cuarto creciente lunar característico de este tipo de lipomas y porque con ambas se puede saber, con exactitud, el contenido lipídico de la lesión (medida del coeficiente de atenuación, en TC y técnicas de saturación espectral de la grasa, en IRM), hallazgos que resultan determinantes para el diagnóstico. Se puede optar por una de las dos modalidades, pero no es necesario realizar ambas para obtener un diagnóstico preciso. La TC es más rápida, accesible y barata, pero emite radición ionizante, y la IRM es menos accesible y más cara, pero no emite radiación ionizante.

A continuación se muestran algunas imágenes de lipomas subgaleales.

FIGURA1) Representación figurada de un pequeño lipoma subgaleal (flecha amarilla) que produce una prominencia en la aponeurosis epicraneal (la galea).
Key words: Subgaleal Lipoma. Lipoma. CT. MRI.

martes, 20 de octubre de 2015

QUISTE EPIDERMOIDE CRANEAL (Skull Vault Epidermoid Cysts: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015.

Los quistes epiteliales, conocidos como epidermoides, son de origen congénito, benignos, aunque agresivos cuando son muy grandes, pueden desarrollarse en cualquier parte del organismo y, por tanto, también en el díploe craneal. De crecimiento lento y habitualmente asintomáticos, son otra de las causas de consulta médica por un "bulto" en la cabeza.

Según los libros clásicos los quistes epidermoides se originan a partir de remanentes embrionarios del ectodermo que persisten dentro del hueso, desde el momento en que se produce el cierre del tubo neural en el embrión. Desde el punto de vista del Diagnóstico por Imagen, no importa tanto cómo se producen, sino de dónde provienen, porque eso permite conocer  su composición. Y sabiendo su composición es factible llegar a un diagnóstico preciso basado en la información proporcionada por la IRM.

Atendiendo a su estructura histológica, son quistes de inclusión que se originan en restos embrionarios de la piel, especialmente de la epidermis, que quedaron dentro del tejido óseo craneal. Por ese motivo, están formados por una cápsula de epitelio escamoso, con tabicaciones que delimitan pequeñas quistes de tamaño variable (Figura 1). En el interior de estos quistes se acumulan tres componentes básicos: restos celulares producto de la descamación de las células de la capa córnea de las paredes del quiste, queratina liberada por la destrucción de las células descamadas y cristales de colesterina. Es muy importante reseñar que, estos quistes, no contienen sangre como los hemangiomas cavernosos o los quistes óseos aneurismáticos; ni lípidos, abundantes en los quistes dermoides,  lo cual permite distinguirlos de otro tipo de lesiones que se localizan en los huesos del cráneo, con los que suelen confundirse. Macroscópicamente, son como un saquito esponjoso relleno de un fluido denso.

El crecimiento de estos quistes produce expansión de la tabla interna y externa de los huesos del cráneo, sin llegar a romperlas. Es un hallazgo muy habitual que se descubre en las radiografías simples.   
FIGURA 1) Representación figurada de los estratos celulares que forman la epidermis (capa córnea, lúcida, granulosa, espinosa y basal) donde se desarrollan los quistes epidermoides.

Key words: Skull Vault Epidermoid. Epidermoid Cysts. CT. MRI.

miércoles, 14 de octubre de 2015

QUISTE ÓSEO ANEURISMÁTICO CRANEAL (Cranial Aneurysmal Bone Cyst: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015.

Cualquier proceso patológico que afecta al esqueleto también puede localizarse en el cráneo, aunque la incidencia aquí sea bastante menor que en el resto de los huesos. Por eso cuando alguien consulta al médico porque ha notado un "bulto" en la cabeza, las opciones diagnósticas son múltiples y variadas. Las modalidades de diagnóstico como la TC y la IRM desempeñan un papel fundamental en el estudio de este tipo de lesiones.

El quiste óseo aneurismático es una alternativa a tener en cuenta en estos casos, a pesar de su rareza. Este tipo de lesión ósea no es considerada una neoplasia porque no se produce por neoformación celular. Su etiología es desconocida aunque en algunos casos pudiera estar asociado con traumatismos previos o hemorragias espontáneas en el hueso esponjoso del díploe.

Atendiendo a su composición histológica, el quiste óseo aneurismático es una formacion quística, multicameral, formadas por cavidades rellenas de productos derivados de la sangre y detritus celulares. El quiste está rodeado por una seudocápsula fibrosa y en su interior hay septos, también fibrosos, que producen un tabicamiento de la lesión. A diferencia de los hemangiomas cavernosos, con los que pudiera confundirse, las cavidades de los quistes óseos aneurismáticos no están tapizadas de endotelio.

En las imágenes de Tomografía Computarizada se manifiesta como una lesión osteolítica que expande el hueso del díploe, de manera fusiforme, desplazando las tablas externa e interna. La cortical ósea puede estar preservada aunque reducida a una fina lámina de hueso. En el interior se observan delgados tabique óseos que delimitan las paredes de las cavidades.

Las citadas cavidades que forman el quiste se aprecian muy bien en los estudios de IRM. Aparecen brillantes en todas las potenciaciones. En las imágenes potenciadas en T1 pueden observarse pequeños focos intensos que corresponde a metahemoglobina. En la potenciacion en T2, es bastante característica aunque no patognomónica, la presencia de niveles fluidos en el interior de los quistes. La parte superior, intensa, que forma el nivel corresponde a metahemoglobina y la inferior, oscura, estaría ocupada por los elementos formes de la sangre y restos celulares. Un detalle importante, en este tipo de quistes, es que la cápsula fibrosa y los septos se realzan intensamente después de administrar contraste, cosa que no sucede con los hemangiomas cavernosos intraóseos.

En resumen las características más importantes que pueden hacer pensar en un quiste óseo aneurismático son las siguientes:

1) Lesión expansiva intradiplóica, con tabiques óseos y cortical muy fina, en la TC.
2) Niveles intraquísticos, en las imágenes de IRM potenciadas en T2, y realce de la cortical y de los septos, cuando se administra contraste (Figura 1) 

FIGURA 1) Representación figurada de un quiste óseo aneurismático, multilocular, con sus tabiques fibrosos y los niveles dentro de las cavidades del quiste.
Key Words: Cranial Aneurysmal Bone Cyst. Intradiploic aneurysmal bone cyst CT. MRI.

miércoles, 7 de octubre de 2015

HEMANGIOMA CAVERNOSO DEL DÍPLOE CRANEAL (Cavernous Haemangiomas of the Skull Diploe: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015.

El hemangioma cavernoso óseo es una variedad histológica de tumor vascular que se distingue de otros tipos de hemangiomas por la presencia de cavidades en el seno de la tumoración. De ahí le viene el nombre, (del inglés "cavern"). Es una neoplasia benigna que se descubre con mucha frecuencia en exploraciones de IRM de la columna vertebral y que en la mayoría de las personas pasaría desapercibida, porque son asintomáticos salvo cuando se produce aplastamiento de la vértebra donde asientan. Se localizan en el tejido esponjoso de los cuerpos vertebrales, especialmente en la región lumbar.También se desarrollan en los huesos del cráneo, donde son descubiertos por el propio paciente al notar una prominencia palpable bajo la piel de la cabeza, dura, indolora, que no se desplaza. Algunos sólo consultan con el médico cuando la lesión comienza a aumentar de tamaño.

Estructuralmente los hemangiomas cavernoso, son masas de partes blandas, formadas por un estroma fibroso, con formaciones saculares (las cavernas) revestidas de endotelio. Estas cavidades están rellenas de un fluido heterogéneo formado por sangre y productos de degradación de la hemoglobina. Los sangrados repetidos y constantes, que se produce dentro de las cavernas, propician el crecimiento lento pero progresivo de la tumoración. Atendiendo al aspecto que presentan en las exploraciones de Neuroimagen se distinguen dos subtipos muy característicos: 

1) Multi-Locular: Producen una lesión osteolítica en el hueso como consecuencia de su rápida expansión, erosionan el hueso esponjoso del diploe y destruyen  la tabla externa (abombando hacia el exterior) y la tabla interna del cráneo (protruyendo en la cavidad intracraneal). Estos tumores pueden alcanzar un gran tamaño, al cabo de unos años, si no se extirpan quirúrgicamente. 
2) Osteocondensante: Otros hemangiomas cavernosos craneales, crecen más lentamente y eso favorece que el hueso huésped desarrolle una cubierta esclerosa a su alrededor, que frena el crecimiento.

Como en todos los hemangiomas cavernosos, la TC y la IRM son las modalidades de diagnóstico más sensibles y específicas porque, en ocasiones, permiten establecer un diagnóstico muy preciso. En las radiografías simples de cráneo, los hemangiomas se presentan como una lesión osteolítica (aquellos que pueden crecer más) o como una imagen osteocondensante (aquellos cuyo crecimiento ha sido detenido por la proliferación del hueso circundante).

FIGURA1) En esta representación figurada se intenta representar la estructura macroscópica de algunos hemangiomas cavernosos: lesión circunscrita redondeada, finas trabéculas óseas que se disponen de forma radial y las cavernas rellenas de derivados hemáticos, en distintos grados evolutivos: hemoglobina en rojo, por sangrados reciente, desoxihemoglobina en amarillo y metahemoglobina en marrón.
Key Words: Cavernous  Haemangiomas. Skull Vault Cavernous Haemangiomas. Skull intraosseous Cavernous Haemangiomas.

lunes, 5 de octubre de 2015

HEMANGIOMA ÓSEO CRANEAL (Skull Diploic Haemangioma: CT and MRI Findings) by luis mazas artasona. Octubre 2015

Cuando una persona consulta con su médico porque se ha notado un "bulto" en la cabeza, sin antecedente traumático, lo más habitual es que se trate de un adenoma sebáceo. Pero hay otros procesos neoformativos que pueden causar el mismo efecto, como los osteomas, o los hemangiomas intraóseos del cráneo que vamos a mostrar en este tema.


Los hemangiomas óseos craneales, son neoplasias de estirpe vascular, naturaleza benigna y crecimiento lento que se descubren cuando el propio paciente se palpa una prominencia subcutánea en la región frontal o parietal. Son indoloros y por eso las personas que los padecen suelen demorar su visita al médico hasta que la lesión empieza a crecer y se preocupan. En la radiografía simple de cráneo, que es la primera exploración solicitada, se manifiestan como lesiones osteolíticas u osteocondensantes dependiendo de la composición histológica y de la evolución de la neoplasia.

La Tomografía Computarizada es  la exploración más sensible y específica porque permite apreciar la arquitectura interna de la tumoracíon y sus contornos, características que ayudan en el diagnóstico radiológico. La IRM también aporta datos significativos sobre la composición (derivados hemáticos, grasa) de los hemangiomas. Los estudios de Medicina Nuclear y de Tomografía por Emisión de Positrones, sólo muestran hipercaptación del trazador, pero son exploraciones poco específicas que no superan a la TC e IRM.

Desde el punto de vista histológico y atendiendo a su composición los dos tipos más comunes son:
1) Hemangiomas capilares
2) Hemangiomas cavernosos.

A continuación mostramos los hallazgos más característicos de los hemangiomas capilares, tanto en las imágenes de TC como en las de IRM. La Tomografía Computarizada, examinada con ventana de hueso, es la modalidad de elección porque permite apreciar las características radiológicas más importantes. El hemangioma óseo capilar aparece como una lesión lítica, de aspecto reticulado que crece en el diploe craneal, e insufla la tabla externa del cráneo, la cual es atravesada por tabiques óseos como lo harían las púas de un cepillo. La tabla interna suele estar preservada y los contornos de la lesión son bastante definidos. Este aspecto es bastante característico de los hemangiomas capilares craneales prominentes. 

FIGURA1) Representación esquemática figurada de la composición de un hemangioma óseo capilar: capilares sanguíneos (rojo), pequeños focos de tejido  adiposo (amarillo) y tabiques óseos (blanco) que se originan en el diploe y protruyen a través de la tabla externa

Key Words: Skull Diploic Haemangiomas. Skull Vault Haemangiomas. Skull intraosseous Haemangiomas.